Hace ya algún
tiempo (era rey de España aún Juan Carlos I) un senador de Izquierda Unida, de
cuyo nombre no puedo acordarme, propuso en el Senado español la abolición de la
monarquía, porque era, decía, una “herencia del pasado”. Resulta curioso que un
senador hable en el senado de
herencias del pasado cuando tal asamblea se remonta a hace 2.500 años como invento
de la República romana. El senado era el consejo de ancianos (de senex: anciano,
en latín). La monarquía constitucional que rige actualmente España es bastante
más moderna que el senado en el que hablaba el senador.
Al parecer, el
senador defiende la república, porque la monarquía es “herencia del pasado”.
Pero repúblicas existen desde hace milenios. El propio nombre deriva de la
república romana. La democracia es también una herencia del pasado: “gobierno
del pueblo”, en griego. Si al senador de Izquierda Unida no le gustan las
herencias del pasado, debería proponer la abolición del senado, los senadores,
las repúblicas y las democracias. Pero, si quiere ser coherente, también
debería apostar por la supresión de la izquierda, que es una herencia
plenamente decimonónica, muy anterior a la monarquía constitucional española.
A este senador
no le gusta el pasado. Apuesta por el futuro. Pero el futuro está por venir. Lo
que existe es el presente, y el presente es herencia del pasado. Todo lo que es
este señor: senador, izquierdista, republicano, demócrata…, todo, es herencia
del pasado. Él mismo, mal que le pese, es herencia del pasado, hijo de unos
padres, nieto de unos abuelos, biznieto de… Él es herencia del pasado, porque sin
pasado, sencillamente, no sería.
Criticar algo
porque es herencia del pasado es, sencillamente, un suicidio, porque quien
critica es heredero de su pasado. Se puede pretender romper con el pasado, pero
es difícil. Democracias, repúblicas, monarquías, anarquías y demagogias son
herencias del pasado.
Sería
interesante que los senadores, que bien pagados están del erario público,
estudiaran ciencia política, leyeran la República
de Platón, y la Política de
Aristóteles: estudiaran historia y filosofía. Ello le permitiría entender el
pasado …y el presente.
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