¿Quién ganó el debate político entre los candidatos? La pregunta se funda sobre la metáfora "un debate es un partido de boxeo". La metáfora puede perder su condición de tropo cuando las palabras se arrojan como puños. En cualquier caso, la pregunta sobre la victoria rebaja la oratoria a un ejercicio de púgiles.
El objetivo de la oratoria es enseñar, convencer y deleitar; o explicar, mover y conmover. El discurso se dirige a la razón, a la voluntad y a la sensibilidad.
Las preguntas habrían de ser: ¿quién se explicó mejor? ¿quién convenció más? ¿quién conmovió más fuertemente?
Aunque lo más racional sería analizar los argumentos, y sopesar cuáles están mejor construidos y responden mejor a la realidad.
El debate como boxeo, el debate como espectáculo. ¿Es la televisión quien espectaculariza, boxealiza la oratoria? ¿Es la televisión la que degrada el discurso, la que desverbaliza al hombre?
No hay comentarios:
Publicar un comentario